Rosarios de Amor

Rosarios de Amor- El rosario nos ayuda a conseguir paz y serenidad; a meditar en lo que Jesus hizo por nosotros. Inspirada en todos estos misterios y en honor a la disenadora Millie Arango, Carmen Buscaglia confecciona esta linea de crucifijos en materiales nobles como el cristal, Piedra semi-preciosas, y perlas. Perfectos para llevarlos contigo siempre.

Sunday, September 11, 2005

Nuevos Estilos


Rosario de Nuestra Señora de las Lágrimas:
Se comienza con la señal de la Cruz y la siguiente oración: “Oh Jesús crucificado, postrado a tus pies te ofrezco las lágrimas de Tu Madre Santísima, que te acompañan con su ardiente y compasivo amor en el doloroso camino de la cruz. Concédenos Oh buen Maestro, que sigamos de todo corazón las enseñanzas que por medio de tus lágrimas nos ha dado para que cumplamos Tu Santísima voluntad en la tierra y nos hagamos dignos del honor de alabarte en el Cielo por la eternidad. Amen.”
Se medita el primer dolor y se reza: “ Oh Jesús mira las lágrimas de quien tanto te amó en la tierra y que te ama aún más ardientemente en el Cielo.” Después se repite siete veces: “Oh Jesús, oye nuestras oraciones, por las lágrimas de Tu Santísima Madre.”
1. La aflicción que causó a su tierno corazón la profesía del anciano Simeón.
2. La angustia que padeció su sensibilísimo corazón en la huida y permanencia en Egipto.
3. Las congojas que experimentó su solícito corazón en la pérdida de su Hijo Jesús.
4. La consternación que sintió su maternal corazón al encontrar a su Hijo Jesús llevando la cruz a cuestas.
5. El martirio de su generoso corazón asistiendo a su Hijo Jesús en agonía.
6. La herida que sufrió su piadoso corazón en la lanzada que abrió el costado de su Hijo Jesús.
7. El desconsuelo y desamparo que padeció su amantísimo corazón en la sepultura de su Hijo Jesús.
Se finaliza repitiendo tres veces: “Oh Jesús mira las lágrimas de quien tanto te amó en la tierra y que te ama ahora aún más ardientemente en el Cielo.” Y la siguiente oración: “Oh María Madre del amor del dolor y la compasión, te rogamos que unas nuestras oraciones con las tuyas, para que Jesús tu Hijo Divino a quien invocamos, oiga nuestra súplicas en nombre de tus lágrimas maternales y nos conceda la paz que tan ardientemente buscamos, para que así podamos obtener la corona de la vida eterna. Amén.”